¿Qué ocurre cuando nos cruje la espalda?

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Proceso fisiológico

No son pocas las personas que piensan que cuando cruje la espalda, se están “colocando” correctamente los huesos o  están “chocando” entre ellos.  Lo que realmente ocurre cuando cruje, es un proceso en el que se lleva a la articulación al extremo de su movimiento pasivo. De esta manera se produce un aumento del espacio articular donde se encuentran moléculas de gas disueltas. Estas se agrupan formando una ‘pompa’ de aire y dando lugar a ese sonido tan característico que llamamos ‘crujido’. Técnicamente es una implosión del gas disuelto en el líquido sinovial intraarticular (fluido viscoso y transparente que se encuentra en las articulaciones).

¿Es bueno o es malo?

Cuando nos manipulamos nosotros mismos las vértebras, sin ningún tipo de especificidad, se produce de manera general un aumento de movilidad de las partes que ya tenían mucha movilidad (hipermóviles). Esto supone que las vértebras con poco movimiento van a seguir sin tenerlo. Por tanto, para compensar las que tienen más rango articular aumentarán su ‘trabajo’. A corto plazo vamos a notar un alivio, ya que aumentaremos la movilidad de la columna. Pero no como consecuencia de dar movilidad a las zonas que no estaban funcionando correctamente. Sino a causa de sobrecargar de aquellas partes ya hipermóviles. Lo que a largo plazo va a ser perjudicial y puede llevarnos a problemas más serios.

Resumido en pocas palabras, manipularnos nosotros mismos sin ninguna especificidad y de manera repetida no es bueno.

¿Qué debo hacer?

Lo ideal es aguantar las ganas de ‘crujirse’ la espalda. Debemos ir poco a poco romper ese hábito. Podemos ayudar a la movilidad de nuestra columna con automasajes o con movimientos que no lleven a las vértebras a su límite del rango de movimiento.

Otra buena opción es acudir a un fisioterapeuta entrenado en la manipulación vertebral de manera que localice aquellas vértebras que se encuentran más fijas ‘hipomóviles’ y les dé la movilidad que necesitan, repartiendo de esta manera la labor de mantener una espalda estable y móvil entre todas las vértebras evitando que unas se sobrecarguen por sobre esfuerzo mientras otras se mantienen fuera del juego articular.

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